eCOMnomía

Cuestiones de Comunicación, Relaciones Públicas e Institucionales

Archive for the ‘Confianza’ Category

Necesitamos enemigos

leave a comment »

Qué facil era cuando los podíamos ver...

Qué fácil era todo entonces...

Tendemos a dividir y a clasificar para entender el mundo, en tanto que no podemos captar lo universal, si es que existe. Lo cierto es que en este intento de comprensión siempre buscamos en las causas de los problemas una figura o figuras reconocibles. Personificamos en unos pocos cuando las causas son muy complejas, esgrimiendo como principal argumento el Cui Prodest (¿A quién beneficia?), que por extensión, también es la base de toda teoría conspirativa. Ha ocurrido con la crisis.  Tiene millones de hijos, pero también se le atribuyen unos cuantos padres. Algunos ejemplos:

– Alan Greenspan: Por su política de Tipos bajos, su apoyo a los préstamos subprime y su defensa del mercado de derivados. 

– El Senador Phil Gramm por proponer la derogación de la ley  Glass-Steagall (Separaba las actividades de la Banca de Inversión y la Comercial) y Bill Clinton por firmarla, en 1999.

– Hank Greendberg: CEO de AIG. Por su altísima exposición a CDS y tras el rescate del gobierno, por permitir que sus ejecutivos siguiesen con sus lujos, esta vez a cuenta del dinero de los contribuyentes. 

– Las agencias de Rating: Por su… ¿Incompetencia? ¿Falta de clarividencia? ¿Silencio Cómplice?

– Los “amigos” de nuestros gobierno: “Turbios” especuladores de Hedge Funds como John Paulson.

Ahora mi admirado Desde Londres, primero comentarista de referencia en Cotizalia y luego bloguero aún más referenciado, ha identificado a China como el enemigo. “Estamos en guerra”, asegura.  Y su personificación llega aún más lejos, dejando caer la responsabilidad sobre David X. Li.  Este matemático chino creó una fórmula denominada Cópula Gaussiana, que en esencia permite correlacionar variables que determinan probabilidad (Por ejemplo, de riesgo). La formula resultó especialmente útil a la hora de diseñar instrumentos como los CDOs, basados en una cartera de deuda dividida en tramos. Pero resultó que la fórmula no es perfecta ni preveía todos los riesgos.  Ya sabemos el papel de esos instrumentos en la crisis subprime. Son uno de los “paquetitos de nombre extraño” basados en hipotecas que menciona Leopoldo Abadía en sus magistrales explicaciones.  El caso es que el tal David Li, tras pasar por Goldman Sachs después de haber creado su “fórmula del desastre”, ha vuelto a China. Y eso da que pensar, por lo menos a Desde Londres.

La identificación de China como el enemigo es aún más clásica: Un estado que amenaza al resto, como antaño,  como antes de que Fukuyama proclamara el fin de la historia tras caer el muro de Berlín.  No crítico a Desde Londres porque sus argumentos económicos son incontestables, pero sé que otros aprovecharán la conclusión porque como estrategia de comunicación es muy eficaz: Descargamos la responsabilidad sobre otras figuras para no asumir la nuestra: Lo vimos hace unas semanas.  Pero la estrategia es eficaz precisamente porque no entendemos el mundo tan complejo que hemos creado, lleno de multiples poderes e intereses interrelacionados, del que de una forma u otra, todos formamos parte. En un mundo globalizado, donde el siglo lo inauguró una red terrorista con muchas cabezas, necesitamos creer que los malos se reúnen en una sede de gobierno, siguen directrices templarias, masónicas o judías o  forman un Club. Y es que la estrategia funciona porque no asumimos que de una forma u otra,  todos somos responsables de los problemas. 

 

 

Anuncios

Written by Ricardo Cuevas

25 febrero 2010 at 1:35 pm

La deuda y cómo evitar ser carnaza de tiburones

with one comment

 

No sólo van a por los peces pequeños...

Millones de euros. Es el sobrecoste que le supone a España financiarse a través de emisiones de Deuda cuando el mercado percibe que entraña cierto riesgo de impago. Y es lo que ocurrió durante la semana pasada.

La rentabilidad de las emisiones de deuda a 10 años llegó a situarse al 4,153%, 100 Puntos Básicos por encima de la referencia de la Deuda Alemana. La particularidad de los últimos días y lo que ha generado tantas reacciones, tanto erroneas como acertadas, es que se debe a una toma de posiciones contra España y contra el Euro por parte de varias gestoras de  Hedge Funds

La Jugada

Los detalles son bastante más complejos pero la maniobra es aparentemente sencilla. Primero escogen un país con cierta base de riesgo real, como Grecia o España, cuya rentabilidad es todavía relativamente baja.  No funcionaría  con países con muy baja rentabilidad, como la  misma Alemania, porque el mercado jamás creería que existen riesgos de impago en esos casos. Tampoco es buen negocio hacerlo con aquellos cuya  deuda ya tiene alta rentabilidad  como Venezuela y cuyo riesgo de impago puede materializarse finalmente. En este sentido, países como España y Grecia son los candidatos perfectos. Daben que pase lo que pase pagarán religiosamente y es que la pertenencia a la Zona Euro es un plus.

Después llegan mensajes a través de medios especializados (Bloomberg, Reuters, CNBC  y diarios influyentes como el Financial Times) que generan una sensación de pánico entre los inversores que haga creer que están al borde de la quiebra. No es que los medios se unan a la caza ad hoc. En mi opinión simplemente son los transmisores de esos mensajes.  Mientras las agencias de rating tardan meses en evaluar la deuda a la baja, paralelamente se estimula la compra de Credit Default Swaps (CDS), una especie de seguros de impago cuyo nivel sirve de referencia para observar la percepción de riesgo en el mercado. Si son altos es que el mercado se está protegiendo ante algo “malo”. En esta campaña, la deuda cuya rentabiliad estaba al 4%, puede subir 50 o 100 PB. Con esto, ya no es sólo el margen que obtendrán directamente con el cobro de una Deuda con una rentabilidad mayor. Suele existir (No siempre. Hay muchas variables) una correlación inversa Bolsas-Deuda Soberana. Si las bolsas bajan, los inversores se refugian en la Deuda y si la Deuda sube su rentabilidad por cuestiones externas, también puede haber transferencia. Sabiendo esto, las gestoras pueden obtener excelentes márgenes jugando paralelamente con opciones de compra-venta de valores en bolsa y de divisas, ya que por supuesto, tiene su correspondiente repercusión en el Euro. George Soros sabe mucho de esto.  

Contubernios y descrédito

¿Conspiración? NO. No en el sentido de que su objetivo sea perjudicar a España o al Euro. No es personal, son negocios. Sus posiciones a largo también hicieron ganar mucho dinero a valores españoles y al mismo Estado. Simplemente en España se han dado una serie de circunstancias idóneas para hacer la jugada. Y parte de esas circunstancias vienen generadas por una situación de desconfianza y poca credibilidad. Recordemos que la confianza es la base del Sistema.

Si tras dos años de crisis, con la Tasa de Paro doblando la media de la OCDE, se anuncia una posible reforma laboral del que sólo se obtienen esbozos (La responsabilidad es de todos los agentes: Gobierno, Patronal y Sindicatos) y si se anuncia una Reforma de las Pensiones que se corrige y queda abierta en cuanto recibe críticas, es lógico que se genere sensación de improvisación y descrédito. La oposición, por supuesto, no deja escapar tamaña oportunidad para atacar, pero el caso es que el mismo gobierno reconoció descoordinación y fallos de comunicación. Uno de los más flagrantes, que pone de manifiesto la importancia de la imagen, fue el hecho de permitir que Zapatero se sentara al lado de Grecia y Letonia, cuando tuvo que asegurar que somos un país cumplidor y serio. No pudimos enviar peor mensaje con eso.

Sobrevivir a la caza

Afortunadamente, la visita de la Ministra Salgado y de Campa al Reino Unido para calmar los ánimos de cara a la próxima emisión de Deuda ha dado sus frutos. El Financial Times recula y asegura que la situación en España dista de la de Grecia. Y la confirmación (con criterios más objetivos y más ajenos a la percepción del mercado) de la situación de España y de su pretendido riesgo de impago vino de parte de la Agencia de Rating Fitch, que mantiene su máxima calificación, AAA, sobre la deuda Española. 

Eso es lo que había que hacer desde el principio para generar confianza: Dar muestras de credibilidad con los datos en la mano,  avanzar a paso firme,  sin cargar contra el mercado cuando las cosas vayan mal y sin miedo ni titubeos a posibles reacciones adversas. Hay dos formas de evitar ser carnaza de tiburones: Evitar que huelan nuestra sangre y curar nuestras heridas para dejen de sangrar. La segunda lleva su tiempo, pero la primera puede ser inmediata. Permanecer inmóviles desangrándonos, como hemos hecho estos dos años o dar bandazos en el agua, como hemos hecho estos días, nos convierte en presas muy apetecibles. Hay que nadar en la misma dirección y sin miedo para llegar a tierra. 

Written by Ricardo Cuevas

10 febrero 2010 at 8:37 pm

Las PYMES ante el MAB: No todas tendrán un Pocoyó

with one comment

Consejo de Administración de Zinkia

Consejo de Administración de Zinkia

El Mercado Alternativo Bursatil (MAB) permite a las PYMES acceder a la bolsa, de forma similar al AIM Británico o el Alternext, donde por cierto, cotiza la española Antevenio  (Su CEO, Joshua Novick, tiene un interesante blog en el que suele comentar el éxito de la compañía en este mercado). Las ventajas de los mercados como el MAB son evidentes: Facilitan el acceso a la financiación de las PYMES a través de unas condiciones y  una regulación sensiblemente menor con respecto a las cotizadas. Además, aporta notoriedad y puede mejorar el prestigio y la imagen de marca de la compañía. Al menos eso afirman desde Bolsas y Mercados Españoles.

Pero tiene sus dificultades, precísamente con respecto a la notoriedad y la imagen de marca. Volvemos a una cuestión de confianza: ¿Cómo se consigue  captar a los inversores si apenas se dispone de información de la empresa y ni si quiera existe una valoración de expertos? Se hizo esta pregunta Pablo Zamorano en un post en Cotizalia.  Y la respuesta era lógica: Hacer un esfuerzo en comunicación, informando sobre la compañía, sus atractivos y sus perspectivas, fundamentalmente en los 15 o 20 días desde que se aprueba el folleto de salida a Bolsa hasta la admisión a cotización.

Entonces comenté la respuesta con el ejemplo de la primera compañía en el MAB: Zinkia Entertainment. Hizo una buena campaña con una presencia constante en medios económicos. Pero su producto estrella ya era muy conocido. La serie de animación Pocoyó es de éxito mundial y eso facilitaba mucho las cosas para dar notoriedad a Zinkia. Hasta tal punto llegó la identificación Zinkia-Pocoyó que varios titulares de prensa salmón rezaron: Pocoyó sale a bolsa. Y efectivamente, quien tocó la campana de salida fue el propio Pocoyó.

La cuestión es que no todas las PYMES que pretendan acceder al MAB tendrán un producto con la fama de Pocoyó. Un artículo de Cinco Días que recoge el testimonio de Ignacio de la Torre, socio de Arcano,  sostiene que los sectores que más interés han mostrado por el MAB están relacionados con la salud, las tecnologías y las energías renovables. Son negocios cuya facturación será mayor o menor, pero sus servicios y productos no suelen gozar de la notoriedad de los de una compañía de entretenimiento.

En este contexto, es obvio que las PYMES tendrán que valorar las posibilidades del éxito de una salida a bolsa con las dificultades que entrañará la falta de notoriedad. Y por supuesto, la apuesta por la comunicación tendrá que ser absoluta. De la comunicación dependerá todo.

 

Written by Ricardo Cuevas

19 octubre 2009 at 7:33 am

Optimismo prudente, optimismo responsable

with 2 comments

No tan deprisa

No tan deprisa...

 “Stabilization at present levels is clearly possible”

Harvard Economic Society

 La cita no es de la pasada semana. Es  del 31 de Octubre de 1930.  La historia de lo que ocurrió durante y después es bien conocida. El caso es que a falta de dotes adivinatorias, los analistas han dedicado ríos de tinta a comparar  ambas recesiones bajo distintos parámetros: Dow Jones,  Tipos de Interés, Comercio, Empleo…   Lo particularmente interesante para un profesional de la comunicación reside en los mensajes utilizados entonces y ahora.

Vicente Varó ha escrito un recomendable post a partir de un gráfico de Colin J. Seymur que recoge pompososas declaraciones de autoridades e instituciones económicas durante la Crisis del 29. Los mensajes, como no podía ser de otra forma, rezuman  optimismo.  Hay que infundir confianza.

Pero resulta paradójico que  el  entonces presidente Herbert Hoover , acérrimo seguidor del Movimiento de la Eficiencia, infundiese mensajes tan ingenuamente optimistas. En contraste, Barack Obama, tan idealista en campaña,  ha sido más pragmático desde su nombramiento, sin eludir que se pasarían tiempos difíciles y apelando a la responsabilidad de todos.

Hoover ha  sido juzgado por la historia como un presidente controvertido,  que pasó del puro Laissez-Faire bajo el influjo de su Secretario del Tesoro Andrew Mellon a la subida de impuestos más salvaje , mientras que la Tasa de Desempleo alcanzaba cotas del 24%.  

Para infundir confianza hay que infundir optimismo, pero desde la honestidad y la responsabilidad. El equilibrio no es fácil. Pero echar las campanas al vuelo antes de tiempo puede tener efectos muy adversos. Ahora la FED, el BCE y los gobiernos de Francia y Alemania han destacado las señales positivas pero sin ocultar que queda mucho camino por recorrer.  Esperemos que el optimismo prudente y responsable prevalezca entre los líderes.

 

 

Written by Ricardo Cuevas

18 agosto 2009 at 11:43 am

En nosotros confiamos

with 8 comments

 
 
No es lícito confiar cuando los Dioses son adversos

Virgilio. “La Eneida”

Falta de riego en los brotes verdes...

Falta de riego en los brotes verdes...

 

Esperanza, satisfacción, euforia, incredulidad, aversión, miedo, pánico… son estados de ánimo intangibles. Y sin embargo, determinan un concepto que es  la base fundamental de la Hipertangible economía: La Confianza. ¿Por qué? En el Sistema Financiero es clave. Expuesto de forma sencilla: Si un banco no confia en otro por el motivo que sea (activos tóxicos, morosidad), no le presta dinero. Con menos préstamos, el banco tendrá que compensar elevando los diferenciales de interés para sus clientes.  Pero además, si un cliente no confía en su banco, sacará el dinero de sus depósitos. Si lo hacen masivamente, el banco no podrá hacer frente a los créditos y préstamos. Consecuencia: Rescate Estatal o quiebra, como la de Lehman Brothers. En la economía real es igual de importante el círculo vicioso: Si no se confía, no se consume. Si no se consume, no se vende. Si no se vende, no hay beneficios. Y si no hay beneficios, hay quiebras y despidos. Y los despedidos, consumen mucho menos.

Con todo, es llamativo que  hasta no hace mucho, la confianza era un concepto vacio al que ni los economistas ni las instituciones, centrados en cuestiones más mesurables como la Producción, la inflación y el empleo, prestaban suficiente atención. Aunque ya Keynes acuñó el término de “Animal Spirits” en su Teoría General de la ocupación, el interés y el dinero, para describir las emociones que influyen el el comportamiento de los consumidores. Ahora que el Británico y todo lo que significa vuelve a estar en un Pedestal, autores como Robert Schiller, profesor de Economía en Yale, le otorgan una importancia clave a la confianza para salir de la recesión. Y ahora sí se tienen muy en cuenta  los Índices de Confianza de los Consumidores como la encuesta del Conference Board en EEUU o el Indicador de Confianza del ICO en España.

Ahora que está asumida la importancia, la cuestión es: ¿Cómo se puede transmitir confianza en medio de la tempestad? La respuesta es simple aunque la manera de llevarla a cabo sea compleja: Por obras y palabras, de los líderes, de las instituciones y de los agentes económicos. Los hechos dependen de la gestión. Y las palabras, de la comunicación.  Ambas son fundamentales.  Está claro que una buena comunicación que disfrace una mala gestión conduce al fracaso, porque los resultados reales acaban aflorando y entonces el efecto será peor, porque los receptores se sentirán engañados. Pero una buena gestión mal comunicada puede ser igual de perjudicial, porque la mala comunicación genera desconfianza. Por eso los profesionales de la comunicación tenemos que jugar un papel clave en la recuperación que está por llegar. Confiemos en nosotros, pese a que los Dioses sean adversos.

Written by Ricardo Cuevas

8 junio 2009 at 12:29 am

Publicado en Confianza, Crisis, Economía