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Cuestiones de Comunicación, Relaciones Públicas e Institucionales

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El fútbol es la continuación de la política por otros medios

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Se rumorea que las gestoras de Hedge Funds se pelean por él...

El excelso filólogo y académico Fernando Lázaro Carreter tenía una teoría muy interesante sobre el deporte en general y el fútbol en particular: Él, Zaragozista convencido, argumentaba repetidamente en  su Columna El Dardo en la Palabra que “El fútbol equivale a la Épica como género narrativo, como un cantar de gesta moderno”. Por varios motivos: 

– Histórico:  El deporte “institucionalizado” en Occidente nace con los Juegos Olímpicos de la Era Antigua, en el que los Atletas competían con ejercicios con los que entrenaban habitualmente para la guerra: Carreras, Pugilato, Lanzamiento de Jabalina… 

– Léxico: Como consecuencia de lo anterior, muchos términos deportivos  de las palabras tienen origen bélico o castrense.  En el fútbol abundan estas palabras como pueden ser Estrategia, Táctica, Defensa, Cañonero, Disparo…

 – Axiológico [Valores]: El público presencia las hazañas de un héroe o un colectivo que poseen unas virtudes y valores  que les representa y les debe unir. Odiseo [Ulises en latín] aúna las virtudes helenas,  Árturo representa el ideal Bretón; Rodrigo Díaz de Vivar, el Castellano… En todos estos relatos hay combates, luchas, un componente bélico o violento que representa el esfuerzo por conseguir las metas.  La Sociología de Deporte explica científicamente los paralelismos. Quizá uno de los primeros  en establecer los vínculos sociológicos deportivos-bélicos sea Johan Huizinga en Homo Ludens.  La tesis principal de la obra es que el juego es un elemento clave en la civilización. El capítulo V lo dedica a la guerra y de cómo a lo largo de la historia se ha intentado establecer limitaciones y reglas de honor a estos “juegos” que suponen la guerra y como estas reglas han trascendido y han servido como modelo para los pueblos.  

Un último paralelismo sería tener en cuenta los efectos que causa sobre el público. En la transmisión de valores hay un proceso de  identificación con el héroe que puede transformarse en alienación. De la misma forma que Don Quijote creía ser un caballero andante y ejercía la violencia influído por las novelas de caballerías,  un aficionado puede ejercerla por creer que defiende a su equipo. Los efectos se amplifican por el sentimiento de grupo al pertenecer a un grupo de aficionados. El grupo une individuos por valores y creencias comunes. El equipo los representa. Y cuando se trata de un equipo nacional, los aficionados perciben que representa a su pueblo. Y en este sentido, su grado de compromiso o alienación puede ser el mismo que ante un conflicto bélico convencional entre estados.

¿Y ahora? 

Si el deporte es  Épica y a muchos efectos es como la  guerra…  Y si la guerra es “la continuación de la política por otros medios” (Von Clausewitz)… ¿No será el deporte un instrumento político de primer orden? ¿No será el deporte la continuación de la política por otros medios?

Hoy en día vemos como Rafa Nadal, Pau Gasol o Josep Guardiola son  modelos de gestión y liderazgo según las escuelas de negocio y los libros para ejecutivos al estilo ¿Quién se ha llevado mi queso?  Es decir, en el fondo, la transmisión de buenos valores es la misma que hace 2000 años. Cambian los medios y el contexto, eso sí.

Entonces, ¿Cómo no va a ser el deporte un potente atractivo en comunicación política?

Lo hemos presenciado durante estas décadas. Para bien y para mal.  Para bien, como en el caso de Mandela con el Rubgy, como habrán leído los lectores de eCOMnomía en El Factor Humano de John Carlin y/o en la película Invictus, de Clint Eastwood. Para mal: Las buenas intenciones del Baron Pierre de Coubertin con los Juegos de la Era Moderna quedaron muchas veces en entredicho: En 1936, Berlín pretendió ser el escaparate ario de los übermenschen alemanes, aunque Jesse Owens les aguara la fiesta. Paralemente, la Komintern organizó las “Espartaquiadas“: Juegos Olímpicos para “los trabajadores del mundo”.

El deporte transmite muchos valores que no sólo unen a la colectividad, sino que la movilizan. Identificación, Unión y movilización: Factores políticos clave. La comunicación política intenta víncularse con estos valores deportivos a traves de la presencia en los eventos, el mensaje discursivo y el storytelling.

eCOMnomía deja cuestiones en el aire:

– ¿Es casualidad que el Consejo Superior de Deportes pasase a depender directamente de Presidencia con las consecuencias en cuanto a representación protocolaria (el mismo presidente) y posterior imagen que eso supone en los torneos?

– ¿Es casualidad que el Presidente haga comparaciones de su presidencia Europea con la Selección?

–  Inquietante: ¿Es casualidad que cuando dijo Zapatero ‘La Roja acercó el diferencial con Alemania y lo superará el miércoles’ el diferencial de Deuda española con el Bund aumente hasta los 209 Puntos Básicos

– Y la más preocupante: ¿Está Paul el Pulpo contratado por Deutsche Bank y en realidad toma posiciones en corto contra España? Esperemos que no.

Un saludo, eCOMnomistas.  

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Written by Ricardo Cuevas

7 julio 2010 at 6:01 am

“Lee mis labios: NO MÁS IVA”

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Interrogantes varios:

– ¿La campaña del PP nomasiva. com no es sospechosamente parecida al soundbiteRead my lips: No new taxes” que catapultó a George Bush Padre?

– ¿Ayudará significativamente al PP a aumentar distancias con el PSOE oponerse a una medida impopular en medio de una recesión? ¿O como el rechazo al Canon, no será suficiente?

– ¿Si funciono allí, debería funcionar aquí?

– ¿Si funcionó el relato de la niña y su futuro con Calderón en México, no debería haber funcionado también en España? 

– ¿Es Rajoy como Bush?

– ¿Es Zapatero como Dukakis?

– ¿Somos los votantes españoles como los mexicanos o los estadounidenses?

En mi opinión y  si tuviese que apostar, la campaña tendrá buen resultado. Pero no se puede “importar por importar”, sin tener en cuenta todos los factores políticos, económicos y culturales propios.  Ni si quiera  la campaña Obama es 100% importable:  ¿Se podrían utilizar aquí con éxito relatos sobre “la unidad de la nación”, el “pueblo español” y su historia de esfuerzo y sacrificio? 

En comunicación no solo importa el mensaje, la forma y el canal sino que también es fundamental el entorno.  

Written by Ricardo Cuevas

19 abril 2010 at 9:00 am

La empatía como clave del discurso emocional

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Fuertes Vientos...

Fuertes Vientos...

Sarajevo. Celebración del 12 de Octubre ante las tropas. Palabras del Embajador de Bosnia Herzegovina, Alejandro Alvargonzález San Martín:  

Me piden que les dedique a ustedes unas palabras en el día de hoy, fecha adelantada de la celebración de nuestro día nacional. Lo clásico sería iniciarlo con aquello de “es un honor para mí”… Se trata de una frase más o menos protocolaria, que en el fondo no quiere decir nada si quien la pronuncia no tiene voluntad de que así sea… Les adelanto que este no es el caso. Por eso utilizo la fórmula: “Es un honor para mí”, realmente lo es, rendirles mi homenaje desde esta tribuna. Es un honor para mí dirigirle unas palabras a un grupo de españoles, y hoy, en ByH, ante soldados de España. Algunos sin ser de nacionalidad española, pero soldados de España al fin y al cabo, dispuestos a dar su vida por ella, sin grandes alharacas, discretamente, como lo han hecho siempre. Como han hecho a lo largo de toda la historia.¡VIVA ESPAÑA!

Ustedes son la noble herencia de una historia que pocos, desgraciadamente pocos, conocen. Uno lee “la defensa de las indias”, de Julio Albi, y descubre que con un puñado de hombres, que eran ustedes, se defendió -durante varios siglos y con notable éxito -la costa que va de la Florida a la Patagonia, y de esta hasta California. Uno se va al mayor experto de la historia del Pacífico, el australiano Spate, y descubre que su obra más importante la tituló “el lago español”, y lo hizo por ustedes. Uno recorre el extremo oriente y descubre la presencia de soldados de España en Camboya y Tailandia ya en el siglo XVI, estudiando mapas de China, tratando con Japón. Eran ustedes. Ustedes fueron en buena medida quienes extendieron el español por el mundo.

Eran ustedes.

Ustedes han protagonizado las casi 60 misiones internacionales que arrancan de los años 80. Recuerdo bien las primeras, en Centroamérica, donde yo estaba destinado entonces. Fui testigo de la mano izquierda para acercarse a cualquier escenario, y de la mano derecha para dar seguridad cuando se demandaba. Vi actuar a médicos de uniforme y a soldados de paisano, y les vi dar un paso al frente siempre. Siempre.

Ustedes son los que caminan las calles de Mostar, de Sarajevo, de Trebinje, de tantos sitios en ByH, donde su uniforme es objeto de respeto, de reconocimiento, sabedores todos de su profesionalidad, de su espíritu de sacrificio. Lugares donde se han ganado el aprecio de sus gentes, donde España -por ustedes -significa algo.

Un día dejarán de ser necesarios en ByH. Se irán. Pero quedarán su recuerdo y la admiración de quienes les conocieron. Quedarán las placas con los nombres de sus compañeros caídos en Mostar, o esa plaza que siendo de España es de ustedes, o ese pinsapo que donaron y seguirá creciendo en algún lugar, o el afecto de esos ancianos a los que surtían de gasolina, de alimentos, de mantas. Y quedará la prueba de su valor. Así me lo han dicho tantas y tantas veces: “ellos llegaron, y empezamos a sentirnos seguros”.

Cuentan que los tercios de Flandes, cuando volvían a España gustaban de desfilar en la Plaza mayor de Madrid, y que para esa ocasión recibían la orden de entrar en la plaza “pisando fuerte”. Así nació la expresión de “entrar pisando fuerte”. Así entraron ustedes, y así deberán salir: “pisando fuerte”.

Un día se irán. Se vaciará Camp Butmir, crecerá la hierba entre las grietas del asfalto, se hará el silencio donde estamos, no habrá ni misa de domingo, ni oiré las palmas de un soldado de Cádiz, ni degustaré la paella que uno de ustedes se tomo como un ejercicio a todo o nada, ni recibiré noticias de tal o cual desplazamiento. Me alegraré mucho de que no sean ustedes ya necesarios en ByH. Se me llenará la boca cuando diga que España, en su pequeña o gran responsabilidad, cumplió. Pero les aseguro también que cuando despida al último, cuando vea despegar ese avión, empezaré a echarles en falta.

Y ustedes, una vez más, habrán cumplido.

Y me refiero a ustedes con legítimo orgullo porque hablar de ustedes es hablar de mi propia familia. De mis primos y tíos en Infantería de Marina, a los que admiraba en mi infancia y sigo admirando hoy. De mi padre, jurídico de la Armada, de mi abuelo en el Cuerpo de Ingenieros, de mis bisabuelos haciendo la guerra de Marruecos o de Filipinas. Ellos eran ustedes, si acaso ustedes me lo permiten.

Pero también ustedes son ellos. Quiero decir que también en ustedes se verán otros. Los 23 soldados de España fallecidos en Bosnia y Herzegovina son ustedes, porque en ustedes viven. Saben ustedes bien que cuando les miren a ustedes los padres o los hijos de aquellos que fallecieron los verán a ellos, porque ustedes son ellos. Porque tienen ustedes, y solo ustedes, el honor de serlo.

Todo esto era para explicarles porque es un honor para mí poder dirigirles unas palabras a ustedes.

Y porque es un honor dirigirme a ustedes, y porque ustedes son Cristo Ancor Cabello, les ruego que me permitan también que este sea un homenaje a él. Fallecido en Afganistán, pero vivo en cada uno de ustedes.

Que sea él quien a través de ustedes grite conmigo, con nosotros,

¡VIVA EL REY! ¡VIVA ESPAÑA!

Vamos a analizar brevemente el discurso:

– Exordio: Intenta que el comienzo clásico de un Discurso castrense de celebración: “Es un honor para mí..:” no caiga en el tópico. Desvincularse del tópico es un primer paso para acercarse al público, en este caso la tropa, que aunque nunca lo manifiesten, suele sentirse descreída con respecto a los políticos y diplomáticos. Continua y reafirma: “Realmente lo es [un honor]”.

– Proposición: “soldados de España al fin y al cabo, dispuestos a dar su vida por ella, sin grandes alharacas, discretamente, como lo han hecho siempre”. Comienza el proceso de empatía. Identificará a la tropa presente los autores de grandes gestas de la historia de España.

– Narración: “Ustedes son la noble herencia de una historia que pocos, desgraciadamente pocos, conocen”. Acto seguido narra la presencia de soldados a lo largo y ancho del Imperio. Aquí vemos otro elemento de identificación. El apego a las tradiciones y la historia tiene fuerte arraigo en las Fuerzas Armadas. El sentimiento de que se abandonan tradiciones y el conocimiento de los hechos pasados, también.  

– Argumentación: “Eran ustedes”. Elemento clave del discurso. Crece la emotividad. Compara las misiones internacionales de ayuda humanitaria y la misión que están llevando a cabo en BiH con los hechos pasados que expuso en la narración.

–  Peroración: Pura emoción. Lleva la identificación hasta el ámbito personal: “hablar de ustedes es hablar de mi propia familia”. Y también lo extiende a los caídos, tanto los de BiH como el reciente cabo fallecido en Afganistán. A tal punto llega la identificación que otorga a la tropa una cualidad que en otros ámbitos y en otro discurso diríamos que es la de un medium:  “Que sea él quien a través de ustedes grite conmigo, con nosotros ¡VIVA EL REY! ¡VIVA ESPAÑA!” Ni que decir tiene que la tropa gritó con más fuerza que nunca…

 Un discurso así es poco frecuente hoy en día. Muchos lo considerarían pedante o cursi y otros criticarían su patrioterismo. Esas consideraciones podrían encajar en un mensaje enfocado a la Opinión Pública. Y este no es el caso, pese a que haya trascendido.  El receptor objetivo es la tropa, que tiene unas características muy determinadas: Fuerte sentimiento de Grupo, apego a la historia y las tradiciones, sentido del honor y respeto a los caídos. Todas ellas han sido abordadas con pathos (emotividad), como diría Aristóteles. Se trata por tanto, de un discurso eficaz e impecable teniendo en cuenta su público.

Si el orador capta la fibra sensible, si tiene la suficiente empatía para lograr una total identificación con el público, los conmoverá y los moverá. Para ello hay que dominar los aspectos formales y conocer bien a los receptores. Pocos lo consiguen hoy en día. Obama lo logró en New Hampshire. ¿Quién será el siguiente? 

Written by Ricardo Cuevas

22 octubre 2009 at 10:43 pm

Publicado en Comunicación Política, Defensa, Discurso

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